Resumen
Las acciones y procesos administrativos se consideran parte de una era post-racional, en la que la racionalidad se ha convertido en una palabra malentendida, y la acción racional se asocia comúnmente con el cientifismo y la tecnocracia. Suponemos que este estereotipo puede tener un fondo de verdad, pero en realidad se basa en un malentendido fundamental que intentamos aclarar.
Así pues, el objetivo de este ensayo teórico es revisar el concepto de razón, que está en la base de la ciencia social, basándonos en el argumento de que la «razón» es una e indivisible, definida aquí como «razón lúcida». Tras discutir la concepción clásica de la razón y su transvaloración a la época moderna, sentamos las bases para dilucidar la siguiente cuestión: ¿cómo puede alguien formular una razón de la praxis, capaz de guiar su praxis a lo largo de todo un procedimiento racional?
Sugerimos que la respuesta está en la razón lúcida, que consiste en la unidad entre la prudencia (phrónesis), guiada por la lógica contextual e instrumental, y las intenciones, basadas en la razón en su sentido sustantivo. A partir de este concepto, podemos comprender la tensión que se experimenta en las organizaciones, inherente a la vida de la razón, mediante una actitud parentética.
Concluimos que la razón, como característica humana, es única y, asimismo, la discusión sobre la racionalidad en el contexto de las organizaciones también debe guiarse por la separación no literal entre dos o más racionalidades, reconociendo la acción administrativa como racional, en su sentido singular, con las múltiples facultades que la componen.
Palabras clave: Razón. Racionalidad. Administración. Praxis. Phronesis.
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